Que es un Circulo de Mujeres?

 Compartiendo saberesUn círculo de mujeres es un espacio de cultivo de lo femenino. Un ámbito neutral y seguro donde las mujeres nos re-unimos para compartir nuestra esencia,  redescubriendo la y actualizándola.No nos sentamos al modo jerárquico en que alguien habla al frente y el resto mira sólo en esa dirección sin poder ver el rostro de todos los participantes ni escuchar sus palabras. Nos sentamos en círculo para recordar que todas tenemos derecho a ser vistas y escuchadas.

Las mujeres nos re-unimos en círculos para recordar quienes somos y aprender entre mujeres acerca de lo femenino.
Los círculos de mujeres tienen un fuego simbólico en el centro constituido por el profundo anhelo de los corazones maternales de que todos los seres tengan casa, comida, sustento, dignidad, salud, libertad y paz; y vivan en comunión con la madre Tierra.
Cada círculo de mujeres es un embrión que hace visible el poder de las madres, de las hijas, de las hermanas; de las esposas, de las abuelas; de las amantes, de las amigas. Un lugar donde aprender a confiar en nosotras mismas y en nuestra manera de entender el mundo.
Un manantial donde abrevar para recobrar fuerza y aliento.
Un espacio donde encontrar verdadero apoyo para llevar adelante ideas y proyectos.
Nuestros círculos se re-unen en las 13 lunas del año, tomando también en cuenta para la celebración la época del año.
Como mujeres hispanas seguimos el calendario de la Tierra de la antigua Europa
y nos nutrimos con sus símbolos, leyendas y actividades. Así experimentamos que los ciclos de la vida femenina corren paralelos a los de la Luna y la Tierra. Eso nos ayuda a recordar quienes somos para sanar y crecer en nuestra esencia.
La rueda de palabra
En el círculo, la atención y la escucha devienen poderosas herramientas de sanación cuando abrimos la rueda de palabra, práctica tomada de las tradiciones nativas americanas.
En la rueda, cuando una mujer tiene la palabra el espacio le pertenece por completo, y todas la escuchan. Ella habla desde el fondo de su corazón expresando su verdad y sus preocupaciones. Las otras escuchan con todas las células de su cuerpo, sin juzgar, interrumpir u opinar. Lo que esa mujer dice no se comenta y, cuando ella ha acabado, habla la siguiente.
Y es entonces, desde la escucha sin juicio, cuando comienzan los milagros que nos descubren que cada mujer -en su carisma y en su etapa vital, en su experiencia y en sus heridas-, siendo única es igual a todas.
El círculo de mujeres deviene así círculo de espejos donde cada mujer nos refleja que todas somos una, y todas albergamos la profunda necesidad de que el modo femenino de vivir las cosas pueda hacer su aportación en este mundo sufriente al borde del colapso.
Trabajando con métodos de consenso hemos aprendido que si el grupo es numeroso es recomendable establecer un tiempo de palabra para que la rueda no se extienda demasiado. En este caso alguien asume la tarea de cronometrar. Cuatro minutos
por persona puede ser un buen lapso.
Qué hacer en los encuentros
Bailar, cantar, leer algún texto, orar, permanecer en silencio, hacer juntas algún trabajo creativo (por ejemplo crear la vara de palabra del círculo, o hacer
un mandala con flores entre todas); y comer y beber en espíritu de celebración son el tipo de actividades adecuadas para los encuentros, que siempre concluyen con la rueda de palabra.
Para diseñar los trabajos es importante ser creativas y dar rienda
suelta a la imaginación.
Es bueno que el círculo refleje las tradiciones populares del lugar en que vive, en las que suelen encontrarse semejanzas simbólicas y bellas coincidencias con el calendario estacional de la Tierra.
La espiritualidad femenina vinculada a la Tierra reconoce la divinidad en todas las tradiciones espirituales del mundo y en esa diversidad se enriquece y recrea.
Al finalizar, se cierra el círculo agradeciendo lo recibido y dedicándolo a todos los seres sintientes y a la madre Tierra.
Hay muchas estructuras diferentes de círculos de mujeres. Algunos están conducidos por alguna que ya tiene experiencia, otros se reparten alternativamente
la conducción o carecen de ella e improvisan el encuentro sobre la marcha.
Hay círculos cerrados, donde las mujeres siempre son las mismas; y círculos abiertos a los cuales puede asistir cualquier mujer que lo desee. Todas las formas son válidas si
se adaptan a las necesidades del quienes participan.
Si hay conducción es bueno recordar que conducir es servir, o sea estar al servicio de la energía del círculo. No debe asustarnos asumir esa responsabilidad; el desafío es lograr conducir de un modo no jerárquico que a todas beneficie y, a la vez, lograr ser una más en el grupo.
Es bonito que cada círculo tenga un nombre elegido por todas las mujeres. Cualquier miembro del círculo que tenga conocimientos de canto, manualidades, danza, teatro, meditación, etc. puede hacer aportes de gran utilidad y es bueno que cada mujer
comparta lo que sabe hacer, desde un pastel hasta cantar una canción.
Los círculos de mujeres aceleran la necesaria transformación del mundo. Cuantas más círculos se creen, más mujeres despertarán y aportarán para que
la esencia femenina retorne y florezca en la Tierra y en la familia humana.

Marianna García Legar

 

 

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Tejiendo Mandalas Humanas

IMG_432631967457001-Convierta su sueño del círculo en una realidad. Creer que pertenecer a un círculo mejorará su vida es el primer paso para empezar un círculo. Escriba su sueño ( su deseo) de iniciar un círculo en un papel y péguelo en un lugar donde pueda verlo a menudo, como por ejemplo, su baño o su computadora.

Comparta su sueño con otras personas e invítelas a unírsele para iniciar el círculo.
Publique un anuncio amistoso en los lugares de reunión locales tales como iglesias, sinagogas, bibliotecas, o ciber cafés. Su mensaje puede ser el siguiente: “Se buscan mujeres que estén interesadas en iniciar un círculo de mujeres”.
Después de que usted haya encontrado a una o dos personas con las que comparta su sueño, usted tendrá un círculo.

2-Establezcan una fecha, una hora y un lugar para la primera reunión del círculo.
Háganlo pronto. Esa primera reunión puede ser la más difícil de organizar. Quizá haya conflictos en sus horarios, pero encuentren la hora adecuada. Cuando tenga problemas para establecer una fecha, regrese a la nota que creó en el paso 1 para que recuerde su sueño.

3-Elaboren un plan para organizar y facilitar el trabajo del círculo.
Con sus compañeras, decida quién será la primera en ayudar a organizar la primera reunión. El liderazgo compartido producirá un círculo de autoayuda en el que todas las personas colaboran para hacer del círculo un ambiente seguro y de apoyo.
El equipo de facilitadores debe saludar a cada miembro, abrir y cerrar la sesión, y guiar la conversación para que todos los miembros sean escuchados y puedan expresarse. Cada miembro se convierte en un líder y juntos son responsables de hacer que el tiempo del círculo sea valioso para todos. Algunos puntos importantes que debemos recordar cuando empezamos son:
Siéntense en círculo. Coloquen las sillas o cualquier tipo de asiento que vayan a utilizar en círculo, de manera que todos los miembros puedan verse y puedan ser escuchados.
Creen sus propios rituales para abrir y cerrar el círculo.
Un ritual puede ser tan sencillo como el que cada persona se presente y exprese con dos o tres palabras lo que espera del círculo. El ritual de cierre puede ser que cada persona exprese lo que la experiencia significó para ella. Algunos desearán un procedimiento más formal. Por ejemplo, los círculos nativoamericanos empiezan con un ritual para honrar a su espacio sagrado, la madre Tierra. Encienden una vela mientras dicen una oración o recitan un poema para honrar el espacio y el tiempo que comparten. Así que sean creativas y desarrollen rituales de apertura y cierre que corrrespondan a la identidad de su círculo.
Adopten sus propios principios del círculo.
La creación de un círculo de paz, en contraposición con la organización de una “reunión de mujeres”, empieza por establecer normas de conducta acordadas que hagan del círculo un espacio sano para todas. Su primer círculo debe iniciarse con la pregunta: “¿Qué necesitamos acordar todas para que este sea un entorno seguro y de apoyo para todas nosotras?”. Hablen sobre cada principio y pidan que haya una retroalimentación por parte de todas.
A continuación presentamos algunos principios del círculo que se han utilizado desde épocas antiguas:
· Permitir que hable una persona a la vez
· Promover una comunicación abierta y franca
· Escuchar activamente, sin prejuicios
· Escuchar con compasión
· Ofrecer experiencias en lugar de consejos
· Invitar al silencio cuando haya duda o necesidad
· Compartir el liderazgo y los recursos.

4-Dénle un nombre a su círculo y establezcan su propósito.
Por medio del consenso decidan el nombre y el propósito de su círculo. Darle un nombre su círculo lo hace una realidad no sólo para cada miembro, sino para aquellos fuera de él. Los tipos de círculos son ilimitados y entre ellos pueden incluirse: un círculo de madres, un círculo espiritual, un círculo de discusión de lecturas, un círculo de estudios religiosos, un círculo para el diálogo entre distintas religiones, un círculo de costura, un círculo de recuperación, un círculo ambiental, un círculo de adolescentes, un círculo de madres solteras, un círculo de mujeres, por mencionar algunos.

5-Decidan quiénes formarán parte del próximo equipo de facilitadores y elaboren un calendario para las próximas fechas.
Como mencionamos, el liderazgo compartido ayudará a evitar que cualquier miembro del círculo se sienta abrumado por la responsabilidad y promoverá la participación y el liderazgo activos por parte de todos los miembros de su círculo, habilidades que empezarán a reflejarse en otros aspectos de su vida también.
Elaborar un calendario claro de sus próximas reuniones también les ayudará a integrar el círculo a sus vidas. Esto les permitirá dejar tiempo libre para él, planear ese tiempo, y esperar con ansia las aportaciones y el apoyo de la próxima reunión.

6-Reúnanse constantemente.
Incluya el tiempo del círculo en su calendario como un evento importante. Mantenga ese compromiso con usted misma, así como lo haría con cualquier cita importante. Habrá algunas veces en las que se sienta muy cansada para ir. Vaya de todas maneras. Esfuércese. Después estará encantada de haber ido. Respetar este tiempo sagrado, le traerá muchos beneficios. Asistir a la reunión esporádicamente creará algo incompleto, ir regularmente construirá un vínculo poderoso y revitalizador.

Manifiesto por la Visibilidad de la Regla

1374122_10152249827548032_1852150381_nA los que nos han adoctrinado en el pensamiento de usar y tirar. A todos aquellos que  esperaban que rechazáramos  indefinidamente nuestro propio cuerpo.Este es el zumo de mis entrañas del que no huyo, una mancha sin límites, un rezumar que no pueden parar. Mi cuerpo se desparrama, mi pensamiento también. Con los calzones manchados de sangre como bandera contra la doctrina del Poder, contra las estructuras establecidas, les hago saber que:

– En mi cuerpo decido yo y así, cada mes, me deshago del endometrio reafirmándome en mi decisión de controlar la capacidad de reproducción de mi cuerpo. En mi carne mando yo.

– Lo consiguieron en algún momento pero, ya no me avergüenza mancharme e, incluso, decido voluntariamente hacerlo exhibiéndolo de forma pública.

– Me mancho y no me da asco. Me mancho y no me doy asco. No rechazo mi cuerpo, esta es mi naturaleza.

– Tampoco estoy enferma cuando tengo la regla, no estoy mala. Exactamente lo contrario, me reciclo con cada periodo.

– No es una maldición ni un castigo divino. Es actividad hormonal.

– Estamos hartas de los prejuicios menstruales, de la invisibilidad.

– Visibilizar la regla para visibilizar el cuerpo como espacio político.

Ya nos hemos cansado de pedir toallas entre susurros y miradas cómplices. Con este manifiesto pongo fin a la tiranía en la que me han educado. No hay más permisividad por mi parte. Mi regla es mía.

Esta entrada fue publicada originalmente en el blog http://manchasinverguenza.wordpre

 ss.com.

Ofrecer tu Sangre a la Tierra

Este es un artículo de Pamela Hurtado Maturana.412342_10150602672854303_918860386_oRegalar nuestra sangre menstrual, nos ayudará en las dificultades ginecológicas, problemas con la menstruación, infertilidad y obstáculos en la concepción. Consiste simplemente en ir cada mes a algún sitio de la naturaleza que nos inspire, quedarnos solas con nuestra intimidad o acompañadas de nuestra pareja, cavar con una piedra un agujerito en la tierra y depositar nuestra esencia. Si no podemos en los días en los que estamos con la regla, la recogemos en una botellita mezclada con agua de manantial y cuando podamos ir a la naturaleza, dejamos en ella toda nuestra entrega. Sin lugar a dudas, todo lo que regalemos a la gran Madre Tierra, ella nos lo devolverá. Siempre que viajes y te encuentres con una playa o un bosque que te guste, puedes nutrirlo y vincularte a él entregándole tu elixir; recibirás a cambio su enseñanza, su inspiración y su magia. Para ello guarda en una pequeña botellita un poco de sangre diluida en coñac para que se conserve y entregarla a ese lugar especial para ti.

¿Sabes qué pasa cuando sembramos nuestra sangre en la madre Tierra? Ella lee nuestra línea genética, nos reconoce porque somos sus hijas, y sabiendo quiénes somos y cómo está nuestro estado de salud física, emocional y espiritual, reestructura nuestros datos y empieza a trabajar para devolvernos nuestra verdadera identidad. ¡GRACIAS MADRE TIERRA! GRACIAS HERMANA LUNA!

 

Blanca Dama

Blanca Dama

1900105_786540344691771_2067515399_n“Sanar nuestro ciclo menstrual es clave para nuestro auto desarrollo. No importa cuanta terapia hagas, o cuantos libros leas, o cuantos talleres tomes, nunca vas a lograr vivir tu vida de la mejor manera posible si no trabajas en tu relación con tu ciclo menstrual primero.”La Luna es la Blanca Dama que desde el cielo nocturno derrama su plateada luz, haciendo que vibren en nuestro interior, misterios que hace mucho tiempo olvidamos. Asociada a la feminidad, despierta nuestra naturaleza mágica original y nutre el alma femenina desde tiempos inmemorables. Ella rige nuestros líquidos, nuestras emociones. Entenderla a ella es entendernos a nosotros mismos.

En su perpetua danza alrededor de la Tierra, la Luna se repliega y despliega sobre sí misma, revelándonos su rostro siempre cambiante. Ella gobierna el aspecto más sutil de nuestra naturaleza femenina: LOS CICLOS HORMONALES.

Con ella nuestra feminidad se ilumina y alcanza la plenitud dadora de vida, para luego apagarse hasta oscurecer completamente, donde muere y se descansa en forma de recogimiento interior para gestar en la oscuridad de su útero una nueva semilla.

One Billion Rising

Este vídeo nos muestra claramente el cuerpo del dolor que hemos traído en nuestra psiquis y memoria celular, en este  tiempo donde la energía femenina divina busca el armonizarse entre mujeres, que se rebele  toda la potencia que trae la energía de la Diosa para potenciar los cambios por los que estamos atravesando en estos momentos, emergiendo una nueva nueva consciencia que da lugar a una nueva educación y una nueva humanidad dentro de los principios del amor universal.

Mujeres de la Revolucion

1551564_10152156653615937_1147803554_nDos magníficas mujeres  se encuentran en un lugar y tiempo con un mismo camino y revolución, la revolución de la madre, la tierra y la semilla.Traen con sigo las raíces del consciencia de sus arraigados ancestros y culturas de saber ancestral al mundo de estos tiempos en que la humanidad se encuentra ansiosa del despertar de la madre. La madre que alimenta y cuida de sus hijos.

Estas dos guerreras Vandana Shiva es una científica, filósofa y escritora india, activista en favor del ecofeminismo y Ati Quigua lider indígena. Promotora del referendo por los derechos de la naturaleza en Colombia. Emprenden su revolución con el poder de la palabra y la acción justa, haciendo vibrar en nuestros corazones respeto y admiración.